Cada vez que salta una noticia relacionada con Internet, los medios tradicionales y los políticos pierden la cabeza exigiendo el control y la censura del único sistema libre y neutral que todavía nos queda. Lo que no entienden estas personas es que las redes sociales se han convertido en los aliados de las fuerzas del orden. Cuando publicas una foto en Facebook y te etiquetas en esa foto, automáticamente la red sabrá quién eres en cualquier foto en la que aparezcas, aunque no la hayas subido tú.

Si con Shazam escuchas una canción 10 segundos y te dice exactamente quién es el autor y el nombre de la obra, ¿no se podría hacer lo mismo si alguien tiene un fragmento de tu voz? Si esa clase de herramientas las tienen unas redes sociales, ¿os imagináis el potencial de los sistemas que utilizan los cuerpos de seguridad del Estado?

Cuando Internet no era accesible, los pederastas se reunían en parques, bibliotecas y en círculos muy cerrados donde era prácticamente entrar, donde campaban con total impunidad.  Cada vez que sale la noticia de que pederastas compartían información a través de Internet, salen los energúmenos pidiendo la censura y el control, algo que los policías no quieren, pues es gracias a Internet que se pueden infiltrar, localizar y cazar a estos malnacidos; pues todavía hay quien cree que con Internet navegamos de forma segura y anónima.

Aunque tú no subas una foto, ¿cuántas veces apareces en eventos públicos y son terceras personas las que suben fotos en las que apareces? Sabiendo que pueden localizarte, estando presente en las redes sociales, ¿te atreverías a ser un criminal?

Yo si fuera un criminal, lo primero que haría es cerrar todas mis redes sociales, borrar todo rastro, y gracias a la Unión Europea y el derecho al olvido, puedo obligar a todas las redes y medios de comunicación a no dejar ninguna huella. Eso si fuera un criminal listo, luego los hay tan tontos, que no solo se dedican a robar, sino que son tan estúpidos que se hacen un selfie con el botín y lo publican en Facebook e Instagram. Otros lumbreras mientras están robando en casa de sus víctimas, encienden el ordenador y se ponen a revisar su Facebook y se lo dejan abierto. Enseguida la policía les hace un “like” y les “dan un toque”.

¿Pero todo esto no entraña un riesgo para los que no somos criminales? Gracias a las revelaciones de Snowden y Assange sabemos que los Estados, con la excusa de la seguridad, están asaltando nuestra privacidad. Sabemos que tienen puertas traseras en casi todos los sistemas operativos, nos infectan con troyanos para espiarnos a través de los micrófonos y cámaras de nuestros ordenadores, sin orden judicial, a veces por pura diversión.

Hasta Montoro ha inventado un departamento de pre-crimen a lo Minority Report y usará superordenadores para controlarnos y detectar cuándo vamos a defraudar a Hacienda aunque todavía no lo hayamos hecho.  ¿Es un criminal quien se salta la ley y nuestros derechos con la excusa de la seguridad?

La tecnología no es un fin sino un medio, y depende de cómo se use puede darnos libertad o esclavitud, por eso en vez de permitir a los políticos controlar Internet, tenemos que buscar la forma de que seamos nosotros quienes controlemos a nuestros políticos y el Estado. Si no, lo pagaremos muy caro.

Publicado en: Neupic.com.