En casi todos mis artículos siempre hablo de que Internet es un reflejo virtual de nuestra vida real; mientras vemos a los políticos actuar con verdadera hipocresía, dándose todos palmaditas en la espalda, en las redes se libra una guerra virtual que en un futuro se podría convertir en real.

Todos estamos alucinando con el caso de Sony Pictures, que en una mañana se ha encontrado todos sus ordenadores secuestrados, donde ningún administrador tiene acceso a ellos y lo peor de todo, sus secretos están siendo filtrados en Internet, desde futuros despidos, casos de acoso sexual, hasta las películas que iban a ser publicadas a lo largo del año que viene.

Se sospecha que el ataque proviene de Corea del Norte en represalia por una película que se mofa de su amado líder, vemos que esto no es un simple borrado de una Web con la publicación de un mensaje reivindicativo, los ataques cada vez son más sofisticados y alcanzan nuevos niveles.

En 2010 empezamos a oír hablar de virus como Stuxnet que supuestamente fue desarrollado conjuntamente por la CIA y el Mossad para detener el programa nuclear iraní. ¿Pero qué pasaría si Irán contraatacara con ataques más sofisticados? Hace poco Cylance la consultora experta en ciberseguridad lanzó el informe “Operation Cleaver” donde demostró que Irán se encontraba detrás de los principales ataques informáticos contra compañías de telecomunicaciones, energía, educación, sanidad, transporte y sitios del Gobierno de numerosos países.

Normalmente esta clase de ataques eran siempre por motivos de espionaje industrial para robar secretos, lucrarse, o para hacer campañas de propaganda, pero ¿qué pasará cuando estos ataques sean un acto de guerra? ¿Y si hacen explotar plantas petroquímicas? ¿y si manipulan los semáforos para provocar accidentes de tráfico? ¿y si dejan una ciudad a oscuras o cortan el suministro de agua? ¿y si hacen que los trenes descarrilen? ¿o por qué no modificar las radio-balizas o los sistemas de posicionamiento para que los aviones se estrellen? Imaginaros lo que podría pasar si entran en un sistema de defensa y mientras lanzan un misil o invaden una costa, los radares no mostraran absolutamente nada.

Tras el informe #OPCLEAVER nadie duda que Irán ya está a la altura de las grandes potencias a la hora de lanzar ataques cibernéticos, Corea del Norte ha demostrado que puede poner de rodillas a una gran multinacional y mientras tanto ¿qué hacen las potencias occidentales para hacer frente a estas nuevas amenazas?

En China, Rusia, EEUU o Reino Unido están creando escuelas y ejércitos para la ciberguerra, tanto a nivel militar como industrial.

La gran pregunta que toca hacerse es, ¿cuánto tardara un país en reaccionar físicamente a una agresión virtual?

En nuestro país toda nuestra fuerza cibernética se emplea en cazar a los que se dedican a publicar de forma ilegal cine español y si acaso a buscar y detener a los que insultan a políticos en las redes sociales, pero antes y después nos daremos cuenta de que tenemos que crear nuestro propio ejército cibernético que proteja nuestras infraestructuras más básicas.

Aunque se han dado tímidos pasos en este sentido con la creación del Instituto Nacional de Ciberseguridad, no soy nada optimista con este tema, hace poco varias consultoras demostraron que hasta nuestro DNI electrónico era inseguro y el Gobierno sigue dando palos de ciego buscando a alguien que les solucione el problema.

Así que le voy a dar a Rajoy el mismo consejo que le dieron los expertos en ciberseguridad a Obama, no conectes a Internet nada que sea vital para la seguridad del País, y los recursos que destinas a cerrar portales de descargas y localizar piratas, inviértelos en personal preparado para hacer frente a estos ataques.

Publicado en: neupic.com