Llevo varias semanas denunciando desde esta humilde columna cómo los políticos sin escrúpulos están acabando con cualquier atisbo de privacidad en nuestras vidas.

Por muchos es conocida la fuerza del sistema SITEL que en teoría se usa contra los criminales, ¿pero qué pasaría si esta clase de sistemas espía cayera en manos de un personaje de la talla de Cristobal Montoro y actuara libremente sin supervisión judicial?.

Si para la gestión de tu economía usas programas como Contaplus o Monitorinformática que sepas que la Agencia Tributaria tiene acceso a tu cuentas y lo usarán en tu contra si llevas una contabilidad B o propiedades no declaradas, todo de forma transparente, sin que te enteres, sin tutela judicial, según ha advertido el Colegio de Graduados Sociales de Sevilla.

Ahora entiendes por qué Bárcenas apuntaba en papel y gestionaba vía fotocopias.

Un Gobierno transparente y democrático jamás usaría ninguna clase de software espía, y ahora que les han pillado con el carrito del helado, deben hacer público que clase de software espía está utilizando, qué empresas se han visto afectadas y por supuesto si las empresas responsables de Contaplus y Monitorinformática eran conscientes de ello.

Por qué tengo la sospecha de que el Fiscal General del Estado y la Agencia de Protección de Datos no se pronunciarán sobre este tema.

Lo triste es que esta clase de invasiones a la privacidad y vulneración de los derechos más fundamentales de las personas pasan por los medios sin pena ni gloria, la mayoría de las personas pensarán ¿para qué me voy a preocupar?, si mis cuentas son legales.

¿Qué más da que el Gobierno me espíe mis comunicaciones si no tengo nada que ocultar?.

El Gobierno nos recorta un poquito nuestras libertades y como no reaccionamos al día siguiente, nos recortan otro poquito, así hasta que llegue Ana Mato y acceda a las webcams de nuestros portátiles, móviles y televisores para comprobar que nuestros hijos ayudan con las tareas del hogar; prepárate para el multazo que vas a recibir como se te ocurra orinar y no dejar bajada la tapa del retrete.

Izquierda, derechas, centros, todos tienen siempre una excusa legítima para arrebatarnos nuestros derechos y libertades por un supuesto bien común. Mientras todavía podamos votar, le invito a que castigue a todo aquel político que vaya en contra de sus libertades. Mientras tanto no proteste, no moleste y siga pagando impuestos.

Publicado en TheObjective.com.