GPS son las siglas de “Sistema de posicionamiento Global” y si últimamente hemos viajado en Taxi o nos hemos subido a un coche de gama media-alta estrenado hace poco habremos disfrutado de las maravillas de este sistema.

El GPS está formado por un sistema de 24 satélites (21 activos y 3 de repuesto) en órbita alrededor de la Tierra a una altura aproximadamente de 20.000 kilómetros, que se desplazan a 4.500 km/h permitiéndoles dar la vuelta al globo dos veces al día.

Estos satélites emiten información en muy baja frecuencia que permiten que cualquiera que posea un receptor GPS pueda obtener su posición exacta en la superficie del planeta.

Este sistema no es nada nuevo, empezó en la década de los 60, y como era de esperar es un invento americano ideado por los departamentos de Defensa, Transporte y la Agencia Espacial (NASA), para poder localizar objetivos, es como un radar gigante pero de alcance global y sin que las condiciones climáticas le pudieran afectar. Esta idea les llevó a diferentes experimentos como el Timation y el sistema 6121B, donde fueron probados en el desierto. Al final lo que hoy conocemos como GPS nació en 1965, con el objetivo de obtener en tiempo real la posición de un punto en cualquier lugar de la Tierra.

Este sistema era mucho mejor que el TRANSIT, que quedó relegado para la localización de barcos y submarinos, y por supuesto daba cien vueltas al sistema de localización ruso, el TSICADA, los rusos para poder mejorar el sistema americano tenían que invertir muchísimos billones de dólares, en ese preciso momento no podían y se quedaron atrás.

El primer satélite se lanzó en 1978 y el último en 1986 (se retrasaron los lanzamientos por la explosión del Challenger). En un principio el sistema GPS era de uso exclusivo militar de los EEUU, pero en 1984 un vuelo civil de Korean Airlines fue derribado por la Unión Soviética al invadir por error su espacio aéreo. Esto llevó a la administración Reagan a abrir el sistema GPS a los usuarios civiles, eso sí con disponibilidad selectiva y con un margen de más de 200 metros de error.

El anuncio del lanzamiento del sistema de localización europeo, bautizado como Galileo ha conseguido hacer que los americanos reduzcan el margen de error a los 20 metros.

El GPS está suponiendo una revolución para todos los sectores, ya que podemos utilizarlo para la topografía, la cartografía, geodesia, GIS, etc… y su masiva implantación está consiguiendo hacer que los precios de los receptores bajen tanto que sea accesible para los usuarios de a pie.

Podemos disfrutar de GPS para nuestros coches por 600 Euros, con estos aparatos podremos ver en tiempo real por qué calle estamos circulando, calcular el trayecto más rápido o el más corto, y en algunos aparatos ya es posible saber dónde hay retenciones, accidentes, obras, etc… y lo mejor de todo es que nos dará las indicaciones por voz, para evitar tener que retirar la vista de la carretera.

Prácticamente podemos ponerle un módulo GPS a cualquier PDA equipado con Compact Flash, PCMCIA o Multimedia Card, y suelen costar unos 400 euros, aunque ya podemos encontrar packs donde se venden el PDA y el GPS juntos por 600€.

También hay GPS´s para teléfonos móviles con sistema operativo Symbian o Palm OS, con Bluetooth y que admita tarjetas de memoria como las “Multimedia Card” como la Nokia N-GAGE.

Como el GPS está cada vez más difundido ya empiezan a aparecer juegos como el “Geocaching” donde se organizan equipos y cada equipo debe ocultar cualquier objeto en el campo o la montaña y luego publicar los datos GPS de la localización en Internet, y el primer grupo que lo localice gana el juego.

Para darle más emoción al juego, se están enterrando verdaderos premios, y cada vez hay más adictos a esta nueva modalidad.

Algunas consolas portátiles de videojuegos también traen GPS incluido como la Gizmondo, así que para jugar, tendremos que ir a determinadas ciudades para entrar en el juego.