Es curioso repasar las biografías de personajes tan poderosos como Rupert Murdoch, que a través de un periódico local en Adelaida, Australia, ha ido formando uno de los conglomerados mediáticos más poderosos del planeta a lo largo de 50 años.


¿Quién no recuerda los inicios de Google? Sergei Brin y Larry Page fundaron una compañía en un garaje en Enero de 1996. En menos de 13 años, esa compañía se ha convertido en una de las más grandes del planeta, empleando a más de 20.000 personas.

¿En qué se diferencia estos dos conglomerados de empresas?, en que uno es un elefante que ha necesitado muchísimos años para crecer y evolucionar y la otra es una hormiga que se ha convertido en un gran animal que se adapta en tiempo real a las contingencias del medio.

El secreto es Internet, un ecosistema donde todo el mundo juega en igualdad de condiciones, donde una hormiga, puede llegar a tener la misma fuerza e influencia que un elefante, donde dos personas encerradas en un garaje pueden cambiar el mundo.

Imaginemos el caso de una radio, donde dependes de las licencias que te concedan el gobierno de turno. Los gastos que genera el tener que comprar o alquilar postes de emisión por todo el país, llevar la señal hasta estos postes. Y eso si tienes la suficiente potencia, o no sufres la desgracia de que alguien te piratee la señal, te la intervenga o directamente te saboteen.

Luego todo el personal técnico que ello requiere. Son inversiones tan a largo plazo que no te queda más remedio que ser un elefante que tiene que ir mirando por donde pisa, para no tropezar y mirando de reojo todas las personas que comparten tu entorno.

Sin embargo en Internet, lo único que necesitas es un pequeño estudio de grabación, un ordenador y una ADSL.

Ya existen multitud de servidores, tecnologías y sistemas que te permiten emitir con calidad CD a precios irrisorios. Vivimos en la época donde el usuario es el que manda y decide cuándo quiere escucharte, por eso, la tecnología de los podcasts está siendo revolucionaria.

El caso es que Internet es un medio vivo, donde tú puedes interactuar con tus usuarios y ellos contigo, por lo que siempre vas a poder ofrecer un producto ideal para la demanda que exigen tus futuros consumidores, y eso también se está reflejando en los medios de comunicación.

Los grandes anunciantes en tiempo de crisis están dando la espalda a los medios de comunicación tradicionales, porque los actuales medios para evaluar las audiencias se basan más en la fe que en la ciencia, mientras que en Internet, puedes saber qué persona te escucha, qué partes del programa escucha exactamente, desde dónde lo hace, con qué dispositivo, incluso si le pides un poco de información, puedes saber su género y su edad, así que se pueden realizar campañas de publicidad realmente personalizadas.

En vez de publicidad para las masas, publicidad para cada persona, y es por ello que en la crisis publicitaria, Internet es la que está saliendo mejor parada.

Si nos damos un paseo por el directorio de Podcasts de iTunes, vemos que los podcasts creados por cualquier persona en su casa, pueden rivalizar perfectamente con los creados por grandes megacorporaciones, así que éstas tengan mucho cuidado, porque en Internet una hormiga juega en igualdad de condiciones que un elefante.

Las hormigas pueden expresarse con libertad e independencia, cosa que muchas veces no podrían en otras condiciones, y es ésta libertad la que hace que Internet sea un lugar prodigioso.

Lo importante son los contenidos, no el medio, así que si crees que desde tu garaje puedes revolucionar el mundo, no lo dudes, coge un micrófono y pulsa el botón de transmitir.