¡Buenas noches!, tras la resaca de la cerebración de la caída del muro de Berlín, uno empieza a recordar cómo los totalitarismos que hemos sufrido a lo largo del siglo XX tienen bastantes puntos en común.

Tanto el Comunismo como el Nazismo, tenían una obsesión enfermiza con tener controlada a la población civil, se metían en su vida privada hasta extremos impensables, todo ciudadano era sospechoso.

Basta ver cómo funcionaba la Gestapo, o la propia Estasi, como bien quedó reflejado en la película de “La vida de los otros”.

Lo primero que hacían los regímenes totalitarios era controlar los medios de comunicación y convertirlos en órganos de propaganda. Con el camuflaje y amparo de la prensa, a continuación las personas eran espiadas, y se hacían informes y perfiles sobre cada individuo que más tarde serían utilizados para beneficios del partido.

Y todo aquel que mostraba cualquier símbolo de repulsa contra estas tácticas o el gobierno, era tachado de un enemigo de la patria, o del Pueblo y era inmediatamente neutralizado.

¿A que lamentablemente esto no nos suena a historia pasada?.

Por desgracia los nuevos totalitarios se han modernizado, pero siguen usando las viejas tácticas.

Hoy en día, utilizan el terrorismo como excusa para ir quitándonos la poca libertad que nos queda; hace pocos días, podíamos leer en casi todos los medios de comunicación, lo maravilloso que era SITEL, incluso algunas columnas de opinión decían que si no tienes nada que ocultar, no debería importarte que te espíen.

Otros decían que a pesar de todo, sólo iban a espiar a los terroristas. Esto lo decían en el mismo medio donde publicaban las llamadas de cargos del PP.

Pero la guinda la puso un político del Gobierno, afirmando que todos los que nos negábamos a ser espiados, aunque se violen las leyes y la Constitución, éramos cómplices de ETA.

Por desgracia, ya no creo ni en los políticos ni en la justicia, vamos camino de la instauración del Cuarto Reich; por suerte esRadio es de los pocos medios que no se han convertido en un órgano de propaganda y por eso vamos a daros pistas sobre cómo protegernos de sistemas totalitarios como SITEL.

Sitel funciona a diferentes niveles y en conjunto de otros sistemas de espionaje, ya sea mediante telefonía fija, telefonía móvil e Internet. Y tal y como os conté hace poco, esa información actualmente no tiene ningún control ni sabemos qué van a hacer con ella, por eso lo mejor es intentar ponerles un poco más difícil el que nos espíen sin orden judicial.

Para empezar, si queremos cifrar nuestros teléfonos fijos, lo tenemos bastante difícil, ya que para hacerlo, deberemos utilizar unos accesorios que instalaremos en nuestra centralita o en nuestro teléfono.

Y dicho accesorio también debe tenerlo el número de teléfono al que llamemos, así que únicamente sería práctico utilizar este sistema para unir delegaciones u oficinas propias.

Este sistema tiene la misma complicación con los teléfonos móviles. Hace falta un móvil especial para que todos nuestros datos estén cifrados. Uno de ellos es el Cryptophone que cifra nuestras llamadas con un protocolo AES-256 y Diffie-Helman de 4096 bits para el intercambio de claves. También hay modelos casi-militares como los Tripleton.

El caso es que las empresas que quieran tener privacidad y estar a salvo del espionaje industrial, deberán tomar medidas para cifrar todas sus comunicaciones. Los principales clientes serán, banqueros, abogados, agentes de bolsa, y toda persona que necesite llevar sus operaciones en secreto.

De cara al usuario, lo mejor siempre va a ser utilizar la Telefonía IP, usando programas al estilo de Skype.

Estos programas los podremos instalar en nuestro ordenador, o en nuestro teléfonos móviles, eso sí en vez de usar la red GSM para transmitir la voz, lo que haremos es transmitir nuestra voz mediante la red de datos.

Si buscamos en Internet hay muchos programas, uno de los más famosos es el Gold Lock 3G, que funciona para PC’s, teléfonos con Symbian, Windows Mobile, Blackberrys y el Iphone. El sistema es tan seguro que es el que usa el ejército israelí.

También hay otros servicios y aplicaciones, pero vamos no son nada baratos. Hay que gastar casi 400 euros por teléfono, y para asegurar una línea hay que comprar dos licencias, una para cada teléfono.

Para los usuarios de a pie, lo mejor es utilizar el ya mencionado Skype, de momento algunas policías como la Alemana lo han intentado intervenir y no han podido, y en Rusia lo quieren prohibir por el mismo motivo.

Teniendo en cuenta que el uso es gratuito entre ambas cuentas y que ya hay versiones para casi todas las plataformas del mercado, esta sería la opción más segura, sencilla y barata. Por no hablar de otras funciones alucinantes como la multiconferencia o la videoconferencia.

Si aun así somos muy paranoicos, podemos usar un cifrado más robusto para nuestras llamadas por VoIP, con programas como SJphone o Zfone.

Ahora toca asegurar nuestro correo electrónico. Doy por hecho que todos los que usemos Gmail, siempre tenemos activado el HTTPS en nuestras conexiones, pero si escribimos fuera de Gmail, el correo viaja sin cifrar y cualquiera podrá leerlo.

Por eso si enviamos información importante deberemos encriptarlo usando cualquier protocolo. El más utilizado y famoso es el PGP, que son las siglas de Pretty Good Privacy.

En el mercado hay bastantes programas y proyectos como Open PGP o Gnu PG, que es un sistema de criptografía de llave pública, que además de hacer imposible que nadie pueda leer nuestro correo electrónico, también sirve para autentificar que el autor del correo es legítimo y no una persona que nos ha robado la identidad.

Si buscamos información a través de Google y la Wikipedia, encontraremos gran cantidad de información.

El sistema al principio es bastante complicado, pero una vez que comprendemos cómo funciona, y nos creamos una rutina, podremos cifrar el correo de forma casi automática. De hecho existen bastantes plug-ins para nuestros programas de correo favoritos, incluso extensiones para Firefox.

Para los más torpes hay programas comerciales en PGP.com que cuestan 137 euros, y para los que prefieran aprender antes de gastar, pueden usar GnuPG que es gratuito.

Yo ya os he dado las pistas para que investiguéis, que si queréis o lo necesitáis, SITEL no tiene por qué vulnerar nuestro derecho a la privacidad de las comunicaciones.

Es cierto que todo esto son molestias, pero quien quiera libertad de verdad, va a tener que esforzarse un poco. No olvidéis que SITEL fue un sistema comprado por el PP y puesto en marcha por el PSOE. ¿Os acordáis de la LSSI?, el PP hizo la ley y luego el PSOE la endureció. Ambos partidos aman el control y odian la libertad. Y votes a quien votes, perdemos nuestras libertades constantemente.

Termino con una frase de Benjamin Franklin: “Aquellos que sacrifican una libertad imprescindible para conseguir una seguridad temporal no merecen ni libertad ni seguridad”.

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