Niños malcriados

Demasiado idiotas para elegir

El título que encabeza el artículo resume perfectamente qué es lo que piensa el gobierno británico de sus ciudadanos. No somos conscientes de cómo las actitudes totalitarias afloran con peligrosos ticks que todo el mundo admite y ante los cuales nadie reacciona. ¿Quien se cree cualquier político para decidir qué clase de producto puedo consumir o cual no?
Hombre elegante delante de un ordenador

Reglas de Nettiqueta

Internet nos abre un gran abanico de posibilidades a la hora de comunicarnos con cualquier persona en la distancia, ya sea a través del correo electrónico, la mensajería instantánea, los chats, los foros de debate, y al igual que en la vida real, en el mundo virtual hay unas normas de urbanidad para utilizar estos medios de forma correcta y eficiente y por supuesto para no ser groseros o maleducados.

Personas manipuladas

Conciencias adormecidas

La humanidad ha vivido sus peores totalitarismos en el pasado siglo XX, tras sufrir los genocidios del comunismo y del nazismo, tras los horrores de las guerras mundiales y civiles, lo lógico es que el pensamiento Liberal, el de conseguir la libertad a todos los niveles, para alcanzar la paz y la prosperidad para todos, sería nuestra máxima para evitar cometer los errores del pasado, puesto que las ideologías del comunismo y el nacional-socialismo demostraron ser sendos fracasos que desembocaron en baños de sangre.

Desvelado

Delirios nocturnos

Ayer me quedé trabajando hasta la madrugada. En un momento de descanso tuve una especie de monólogo mental de cómo los progres se han adueñado de casi todos los terrenos políticos y sociales de nuestro país; el cine, la música, la literatura, y cómo cualquier persona que no se rija por su pensamiento único, no tiene posibilidades de triunfar, salvo honrosas excepciones.
Apple

Apple saca los colores a la SGAE

Una sola noticia, la que nos anunciaba que Apple ha vendido más de 500 millones de canciones en su tienda de música, ha desmontado todas las argumentaciones de la SGAE y demás agencias recaudatorias de derechos de autor.